Lasaña fría

Lasaña fría
Lasaña fredda

Es probable que después de esta receta os deis cuenta de que la lasaña no es un plato que requiera ser un chef con avanzados conocimientos en gastronomía italiana para saber prepararlo. Es más, está tirado. Esta semana he estado viendo pisos y pisos por Madrid…y me he dado cuenta de que el horno no parece un electrodoméstico fundamental para muchos caseros. Así que la receta de hoy es una versión ‘sin horno’ de la lasaña. Es decir, si ya era fácil…ahora que ni siquiera existe el riesgo de quemarte los dedos con el horno…

INGREDIENTES

  • 12 láminas de pasta para lasaña
  • 2 tomates
  • 1 calabacín
  • 150 gr de tomates secos en aceite
  • 100 gr de requesón
  • 50 gr de parmesano
  • 1 manojo de albahaca
  • 1/2 limón
  • Vinagre
  • Aceite de oliva
  • Sal
  1. Cortar el calabacín en láminas.
  2. En un cuenco, mezclar el zumo de medio limón, un chorro de aceite y sal. Esparcir la mezcla por encima de los calabacines y dejar a remojo durante media hora.
  3. Mientras, en otro cuenco, triturar la albahaca, una cucharada de vinagre, 150 ml de aceite de oliva, 50 gr de parmesano rallado y sal. Si vemos que al batirlo todo queda muy espeso, solo hace falta añadir un poco de aceite. Tiene que quedar algo parecido al pesto.
  4. Pelar y cortar el tomate en rodajas finas.
  5. En un nuevo cuenco batir el requesón con un poco de sal.
  6. En una cazuela ponemos agua a hervir y cocemos las placas de lasaña el tiempo que venga indicado en el paquete. Cuando estén las vamos sacando y empapando en agua fría. Luego, se dejan secar en un paño de cocina (esto debería venir indicado en el paquete).
  7. Ponemos una primera placa de lasaña cocida y untamos con requesón. Encima disponemos un par de láminas de cabalacín, unas rodajas de tomate y un par de tomates secos troceados. Aliñar con la salsa de albahaca que habíamos dejado de lado. Cubrir todo con una segunda placa y repetir la operación hasta que nos quedemos sin placas de lasaña. Si nos ha sobrado salsa de albahaca podemos echar un chorrillo por encima de la placa que cierre la lasaña. Si no nos ha sobrado podemos echar un chorro de vinagre balsámico en crema que también queda muy bien.

¡Que aproveche!

Esta receta es de El Comidista

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